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viernes, 1 de agosto de 2008

Fra Angelico (Guido di Pietro)

Nació en 1387 en Vicchio di Mugello. En 1418 tras ingresar en un convento dominico en Fiesole,Fra Angélico recibió el apelativo de Fra Giovanni da Fiesole. Artísticamente conocido por Fra Angélico, se cree que comenzó su carrera artística como iluminador de misales y otros libros religiosos. Aunque Fra Angélico comienza su obra inspirado por el Gótico, la influencia renacentista de Masaccio es evidente en su insistencia en la perspectiva. Las primeras obras conocidas de Fra Angélico son miniaturas, conservadas en la Biblioteca Laurenciana de Florencia, y obras como Madonna de la estrella (c.1428-1433, San Marcos, Florencia) y Cristo en la gloria rodeado de santos y de ángeles (National Gallery, Londres). Las obras más importantes de Fra Angélico las realiza en el monasterio de San Marcos de Florencia (donde se trasladaron los dominicos de Fiésole hacia 1437), en el que pinta unos cincuenta frescos que se encuentran principalmente situados en las celdas de los frailes, los más importante son La crucifixión, Cristo peregrino, La transfiguración y El retablo de San Marcos. Entre estos frescos de Fra Angélico se encuentra La Anunciación. En el año 1445, el papa Eugenio IV le requiere para pintar unos frescos en la capilla del Santo Sacramento, en el Vaticano. En 1447 Fra Angélico , decora la capilla de San Bricio en la catedral de Orvieto, junto con su discípulo Benozzo Gozzoli. Fra Angélico regresa a Roma donde realiza los frescos de la capilla del papa Nicolás V, en el Vaticano. En 1449 Fra Angélico vuelve a Florencia, donde es nombrado prior del convento de San Marcos para un periodo trienal. Fra Angélico falleció en Roma el 18 de marzo de 1455, su beatificación oficial no se produce hasta 1984.

Domenikos Theotokopoulos (El Greco)

Nació en 1541 en Candía, Creta, que por aquel entonces pertenecía a la república de Venecia. Su nombre era el de Domenikos Theotokopoulos El Greco (que quiere decir el griego) . Poco se sabe de los detalles de su infancia y aprendizaje pero posiblemente estudió pintura en el pueblo en que nació. A pesar de que sus primeras obras no han llegado hasta nosotros, probablemente pintó en un estilo bizantino tardío, como era habitual en Creta en aquella época. En obras posteriores aún pueden observarse reminiscencias de ese estilo. El Greco era un hombre de gran erudición, aficionado a la literatura clásica y a la de su época desde joven. Alrededor del año 1566, El Greco se trasladó a Venecia, donde permaneció hasta 1570. Recibió una gran influencia de Tiziano y Tintoretto, dos de los grandes maestros del renacimiento. Obras de este periodo veneciano, como La curación del ciego (c.1566-c.1567, Gemäldegalerie, Dresde) demuestran que había asimilado el colorido de Tiziano, además de la composición de las figuras y la utilización de espacios amplios y de gran profundidad, características de Tintoretto. Durante los años de estancia en Roma, de 1570 a 1576, continuó inspirándose en los italianos. La influencia de la calidad escultural de la obra de Michelangelo Buonarroti es evidente en su Piedad (c.1570-c.1572, Museo de Filadelfia). Anunciación de época italiana (c.1567-c.1577, Museo del Prado, Madrid) pudo ser pintado en Roma, aunque revela la huella de Venecia, tanto en el colorido como en el modo de estudiar el espacio. El estudio de la arquitectura romana reforzó el equilibrio de sus composiciones, que con frecuencia incluyen vistas de edificios renacentistas. En Roma conoció a varios españoles relacionados con la catedral de Toledo y quizá fueron ellos los que le persuadieron para que viajara a España. En 1576 dejó Italia y, tras una breve estancia en Malta, llegó a Toledo en la primavera de 1577. Pronto recibió el primer encargo de la iglesia de Santo Domingo el Antiguo y se puso a trabajar en La Trinidad (c.1577-1579, Museo del Prado, Madrid). La composición se basa en un grabado de Alberto Durero. La labor de El Greco como retratista fue muy significativa. Uno de los máximos exponentes de esa labor es el famoso cuadro El caballero de la mano en el pecho (c.1577-1584, Museo del Prado). El Greco deseaba fervientemente realizar los frescos para el nuevo monasterio que se construía en El Escorial, pueblo cercano a Madrid, y cuyas obras acabaron en 1582. Para conseguirlo envió diversas pinturas al rey Felipe II, pero no logró que le encargaran esa obra. Uno de los cuadros que envió, Alegoría de la Liga Santa (c.1578-c.1579, versiones en El Escorial y la Galería Nacional de Londres), pone de manifiesto su habilidad para combinar la compleja iconografía política con motivos medievales. Sólo realizó para el monasterio el cuadro San Mauricio y la legión tebana, que hoy se exhibe en esta fundación religiosa. Trabajó también para la catedral de Toledo, El expolio (c.1577-c.1579), obra hecha para la sacristía, presenta una espléndida imagen de Cristo con una túnica de un rojo intenso, rodeado por los que le han prendido. En 1586 pintó una de sus obras maestras, El entierro del conde de Orgaz, para la iglesia de Santo Tomé de Toledo. Esta obra, que aún se conserva en su lugar de origen, muestra el momento en que san Esteban y san Agustín introducen en su tumba (actualmente justo debajo del cuadro) a ese noble toledano del siglo XIV. En la parte superior el alma del conde asciende al paraíso poblado de ángeles, santos y personajes de la política de la época. En El entierro se evidencian el alargamiento de figuras y el horror vacui (pavor a los espacios vacíos), rasgos típicos de El Greco, que habrán de acentuarse en años posteriores. Tales características pueden asociarse con el manierismo que se sigue manteniendo en la pintura del Greco aún después de desaparecer en el arte europeo. Su visión intensamente personal se asentaba en su profunda espiritualidad, de hecho, sus lienzos evidencian una atmósfera mística similar a la que evocan las obras literarias de los místicos españoles contemporáneos, como santa Teresa de Ávila y san Juan de la Cruz. El Greco gozó de una excelente posición. Tenía en Toledo una gran casa en la que recibía a miembros de la nobleza y de la elite intelectual, como los poetas Luis de Góngora y Fray Hortensio Félix de Paravicino, cuyos retratos, que pintó entre 1609 y 1610, se hallan actualmente en el Museo de Bellas Artes de Boston. Pintó también algunos cuadros de la ciudad de Toledo, como Vista de Toledo (c.1600-c.1610, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York), aunque el paisaje fuera un género poco tratado tradicionalmente por los artistas españoles. En las obras que realizó desde la década de 1590 hasta su muerte puede apreciarse una intensidad casi febril. El bautismo de Cristo (que firmó en griego, como era su costumbre, en c.1596-c.1600) y La adoración de los pastores (1612-1614), ambos en el Museo del Prado, parecen vibrar en medio de una luz misteriosa generada por las propias figuras sagradas. Los personajes de La adoración, aparecen envueltos por una vaporosa niebla, que puede observarse en otras obras de su última época, y que otorga mayor intensidad al misticismo de la escena. Esta obra la pintó para la capilla donde descansan sus restos. Los temas de la mitología clásica, como el Laoconte (c.1610-c.1614, Galería Nacional, Washington), y los del Viejo Testamento, como el de la obra inacabada que muestra la escena apocalíptica de El quinto sello del Apocalipsis (c.1608-c.1614, Museo Metropolitano), atestiguan la erudición humanista de El Greco y cuán brillante e innovador era el enfoque que daba a los temas tradicionales. Murió en Toledo el 7 de abril de 1614 y fue enterrado en la iglesia de santo Domingo el Antiguo

Francisco Goya

Nacido en Zaragoza, España, obtuvó empleo cuando era joven con el artista mediocre José Luzan, del cual aprendió dibujar y, como era de costumbre, hizó copias de las pinturas de varios maestros.
A la edad de 17, se fué a Madrid. Su estilo fue influenciado por dos artistas que trabajaron ahi. El último de los grandes artistas Venecianos — Tiépolo — y el artista neo-clásico, algo frio y eficiente, — Antonio Rafael Mengs. En el ano 1763, competió en la Académia Real de San Fernando pero, en ese año y tambien en el año 1766, fracasó. En 1770, se fué a Roma y sobrevivió de sus obras de arte.

Francisco Goya, quien se considera ser “El Padre del Arte Moderno”, empiezó su carrera como artista inmediatemente después del periódo “Baroque”. Al expresar francamente sus pensamientos y creéncias, como fué su costumbre, llegó ser el pionero de las tendencias nuevas que llegaron a su culminación en el siglo 19. Dos factores importantes, que dieron la impresion de ser contradictorias pero que no fueron, dominaron su arte. Juntos, representaron la reacción contra concepciones previas del arte y el deseo de encontrar una forma nueva de expresión. Para entender el alcance del arte de Goya, y para apreciar los princípios que governaron su desarollo y su tremenda versatilidad, es impresendible entender que su labor cubrió un periódo de mas de 60 anos, porque continuó dibujar y pintar hasta la edad de 82.
La importancia de este factor es evidente cuando se compara su actitud hacía la vida en su juventud, cuando aceptó felízmente el mundo tal como era, durante sus años como adulto, cuando empiezó a criticarlo, y en su vejéz cuando llegó ser amargo y desilusionado con la gente y la sociedad. Además, el mundo cambió totalmente durante su vida. La sociedad, en la cual había alcanzado un éxito enorme, desapareció durante la guerra Nápoleonica. Mucho antes del fin del siglo 18, Goya ya había vuelto hacía sus ideales nuevas y las había expresado en su arte gráfica y sus nuevas pinturas.
Como artista, Goya fue por temperamento lejos de las obras clásicas. Solo en algunas de sus obras llegó cerca de un estilo clásico pero, en la gran mayoría de su trabajo, el estilo “Romántico” triunfó.

Pablo Veronés

Paolo Caliari nació en la ciudad de Verona, en el año de 1528. Hijo de un marmolista, su padre quiso que ya desde joven se iniciara en el oficio, optando finalmente por permitirle entregarse a un formación pictórica una vez advertida su inclinación por los pinceles más que por cinceles y gubias.
Al parecer habría comenzado su aprendizaje de la mano de una serie de pintores locales, entre los cuales los críticos citan a Antonio Badile y Giovanni Caroto, no pudiéndose precisar con exactitud en qué taller habría permanecido como aprendiz (hay biógrafos que no descartan una presencia del joven Veronés en ambos). En su obra son apreciables asimismo influencias de Parmigianino, Giulio Romano, a los que habría que añadir a Miguel Ángel y, por supuesto, Tiziano.
Tras realizar una serie de trabajos en Verona y Mantua, Pablo Veronés llega a Venecia en 1553 con el ansia y la esperanza de poder ampliar sus posibilidades en dicha ciudad, donde prontamente será escogido para participar en importantes encargos.
Trabajará en la sacristía de San Sebastián, en la decoración de la sala mayor del Gran Consejo en el Palacio de los Dux (en la cual ejecutara una magnífica Apoteosis de Venecia más tarde, hacia 1585), en la Villa Maser como fresquista (sobre 1560, puede que después de un viaje a Roma) y, entre 1555 y 1558, en la Biblioteca Marciana, desarrollando además de forma paralela una actividad como retratista.
Entre 1562 comienza la realización de su conocida obra las Bodas de Caná, a la que seguirán las también famosas Jesús disputa con los doctores en el templo y Cena de Jesús en casa de Leví, esta última protagonista de uno de los episodios de la vida de Veronés que más datos puede aportar acerca de la personalidad de dicho artista; en el año de 1573, fecha del cuadro, tendrá lugar un enfrentamiento entre el pintor y la Inquisición a raíz de la decisión de éste de incluir en la obra una serie de figuras faltas, a los ojos del tribunal, del decoro necesario, cuya presencia no consideraban apropiada.
En su defensa Paolo adujo el derecho y la posibilidad que cada artista posee a la hora de reinventar la realidad según su criterio, en aras de lo que hoy día se conoce como "libertad creativa".
En 1575 se traslada a Padua, donde pintará para la iglesia de Santa Justina un Martirio, regresando al finalizar de nuevo a Venecia para encargarse de la decoración del Palacio del Dux, ciudad dónde fallecerá en 1588 a una temprana edad.
Principales obras de Veronés
Veronés es un pintor de grandes dimensiones y complejas historias, plagadas de personajes, detalles e impresionantes marcos arquitectónicos y perspectivas, algo apreciable en obras como las Bodas de Caná (1562-63), pintada para el refectorio del convento de San Jorge el Mayor en Venecia y buen compendio de todos los rasgos arriba enumerados.
Junto a ésta, la Cena de Jesús en casa de Leví (realizada para el refectorio del convento de los dominicos de San Juan y San Pablo de Venecia) es un ejemplo perfecto de equilibrio entre los personajes y el espacio, y el magnífico Triunfo de Venecia (hacia 1585), permite destacar, junto con la dificultad que entraña la resolución de una escena de semejante complejidad en cuanto a personajes y su disposición, el empleo de la arquitectura con una clara finalidad teatral (algo que será muy común a lo largo del posterior Barroco).
Pero Veronés también cuenta en su haber con una cierta producción mitológica, en la cual es apreciable su gusto por los escenarios suntuosos, el manejo de la luz, cálida, preciosista y envolvente, además de un empleo de diagonales por completo, del mismo modo, pre-barrocas (como sucede en Marte con Venus sorprendidos por el Amor o en el Rapto de Europa).
Por último, magníficos ejemplos de su virtuosismo son obras como Los desposorios místicos de Santa Catalina (hacia 1580), donde el realismo de las joyas es tal que de ellas se ha dicho que parecen en verdad "empastadas" en los ricos ropajes, o la Visión de Santa Elena, ante la cual es imposible no sentir admiración, a pesar de su aparente sencillez, y respeto por el sentimiento que inspira.

Tommaso di Ser Giovanni di Mone Cassai (Masaccio)

Nacido en la actual localidad de San Giovanni Valdarno en 1401, se desconoce cuál pudo ser la trayectoria del artista antes de su traslado en 1417 a la ciudad de Florencia aunque se ha valorado la hipótesis de una formación de carácter local. Huérfano de padre a los cinco años de edad (en este año de 1406 nacerá también su hermano, el pintor más tarde conocido como el Scheggia) su madre se volverá a casar, trasladándose madre e hijos a Florencia una vez enviude ésta por segunda vez.
En dicha ciudad aparece Masaccio documentado en 1422 en el registro perteneciente al gremio de pintores y, aunque no se sabe cuál pudo ser su relación con el ámbito artístico florentino inicialmente (hoy día se descarta el aprendizaje bajo tutela de Masolino, debido a las diferencias estilísticas existentes entre ambos), sí es seguro que estableció una relación de amistad con figuras tan señaladas, y que tanto influirán en su pintura, como Brunelleschi y Donatello, a los cuales además retratará ya en sus primeras obras.
Es en esta fecha, asimismo, cuando aparece datado, mediante una inscripción, el Tríptico de la iglesia de San Juvenal de Cascia di Reggello, atribuido a Masaccio (habría sido su primer trabajo realizado en Florencia, probablemente por encargo de la familia Castellani)
Igualmente en este año se consagra la iglesia del Carmine florentina, acontecimiento que Masaccio se encargó de plasmar en un fresco ubicado a la entrada del claustro y que, debido a la remodelación posterior del edificio, hoy día no se conserva, aunque se sabe cuál debió ser su apariencia gracias a la existencia de unos dibujos del mismo y a la descripción que realizara Vasari en sus Vidas.
En Florencia, además, desarrollará encargos como los frescos para la capilla Brancacci de la iglesia del Carmine, en participación con Masolino, el cual habría recabado su colaboración para otros trabajos, como la tabla de Santa Ana, la Virgen con el Niño y ángeles para la iglesia de San Ambrosio (1424), así como una de sus más afamadas obras: el fresco de la Trinidad, realizado para la iglesia de Santa María Novella (1425-1427).
Sin embargo, es posible encontrar muestras de su genio igualmente en otras ciudades italianas, como Pisa, donde ejecutará en 1426 un Políptico para la iglesia del Carmine, hoy día desmembrado y repartido por varios museos europeos.
En 1428 se traslada a Roma (ciudad a la que supuestamente, y según testimonio de nuevo de Vasari, ya habría realizado con anterioridad un viaje para conocer el arte de los "antiguos") con la intención de colaborar con Masolino en la decoración de la capilla de San Juan, en la iglesia de Santa María la Mayor, sorprendiéndole una muerte prematura en dicha ciudad antes de finales de año.

Poco es lo que se conoce de la vida de Masaccio, en parte debido a la escasez de documentos relativos a su vida y obra, en parte al hecho de que la primera fue especialmente corta, muriendo antes de cumplir la edad de veintisiete años

Miguel Algel Buonarotti

En Caprese, provincia de Arezzo, nace Miguel Ángel en el año de 1475, en el seno de una familia noble: los Buonarotti. Ya desde pequeño su vocación queda manifiesta, tomando su padre finalmente la decisión de enviarlo a formarse al taller del pintor Domenico Ghirlandaio. Sin embargo, y a pesar de que con dicho maestro su aprendizaje en el campo del dibujo es indiscutible, será en la escuela creada por los Médici en el Jardín de San Marcos donde Miguel Ángel se revele realmente como el gran escultor que llegará a ser.
Es en este ambiente donde va a entrar en contacto por primera vez con el conocimiento de obras legadas por la Antigüedad clásica, resultando éste un factor decisivo en su producción posterior. Pronto despuntará entre sus coetáneos, llamando la atención de Lorenzo de Médici, quien desde este momento y hasta su muerte se convertirá en mecenas y admirador del genio miguelangelesco. De esta etapa inicial datan diversos encargos que algunos amigos realizarían al artista, además de lo que habrían sido sus "falsificaciones artísticas".
Es a la muerte de su protector cuando Miguel Ángel inicia verdaderamente su trayectoria profesional, surcada por diversos viajes e importantes encargos. Tras una estancia en Bolonia en 1494, donde dejará esculpido un ángel para Santo Domingo de Guzmán y descubrirá el trabajo de Jacobo Della Quercia, regresa nuevamente a Florencia por un breve lapso de tiempo antes de iniciar su primer viaje a Roma. En dicha ciudad, donde permanece en esta ocasión entre los años de 1496 y 1501, va a realizar su famosísima, delicada y perfecta Piedad del Vaticano (obra de la que el artista, ya en vida, se sentía especialmente orgulloso, como demuestra el hecho de que la reconociera con su firma, circunstancia única en su producción).
De vuelta en Florencia, Miguel Ángel realizará una serie de obras "menores" (caso de los tondos ejecutados para Tadeo Taddei y Bartolomeo Pitti o el San Mateo para Santa Maria dei Fiore), siendo lo más destacable de entre las piezas que va a llevar a cabo en este periodo su monumental estatua del David (1502-1504), obra cumbre de todo el arte imitativo de la Antigüedad por lo que de perfección en la ejecución, belleza en la forma y originalidad en la manera de abordar la tipología posee.
Pero Miguel Ángel no es tan sólo escultor (aunque así lo habría deseado el artista en vida), acometiendo, por estas fechas asimismo, el encargo realizado por Piero Soderini de decorar con un episodio de la guerra de Pisa parte de la Sala Grande del Consejo de Florencia, en la que ya estaba trabajando Leonardo da Vinci. El cartón de esta obra, maestro de un sinnúmero de posteriores artistas, mostraría ya la tendencia a la dramatización y tensión de los cuerpos que posteriormente se apreciará en su obra pictórica cumbre, la Capilla Sixtina.
Tal era la admiración que entre sus coetáneos levantaba Miguel Ángel que el propio Papa Julio II le convertirá en el responsable de un proyecto de una envergadura colosal, su tumba, encargo que a la postre tan sólo generará disgustos y frustración al artista. La muerte del Papa, el desinterés de sus sucesores en la finalización del mausoleo, la escasez de fondos para llevar a cabo el diseño original o la propia dispersión a la que sometía Julio II a Miguel Ángel con la encomienda de diversos encargos solapados, dieron como resultado que la ejecución de la obra se alargara durante décadas (1505-1550), llegando a finalizarse tan sólo una modesta versión de la tumba materializada en un sepulcro de pared que incluía la escultura, entre otras (la mayoría dispersas hoy día), del Moisés (hacia 1513-1515).

Varios serán los encargos en este periodo que mantendrán a Miguel Ángel alejado de dicho proyecto funerario, entre ellos la decoración de la Capilla Sixtina, solicitada por el Papa Julio II igualmente.
Miguel Ángel iniciará los trabajos en la bóveda de la capilla en 1508 y los finalizará en 1512 (posteriormente, en 1534, habiendo recibido el encargo de pintar la pared de la misma, ejecutará un manierista Juicio Final); a pesar de la energía que el genio derrochaba en cada uno de los proyectos que llevaba a cabo, éste en concreto puede dar buena idea de la fortaleza de su carácter, de su capacidad y de su determinación.
Decidido a realizar una decoración fabulosa capaz de asombrar a quienes la vieran y superar a pasados, presentes y futuros artistas, en primer lugar hubo de aprender la técnica del fresco, pues de esta manera decidió trabajar aún no siendo ducho en la forma de prepararla. Catorce años pasó pintando sólo, creando este ingente y complejo universo bíblico, repleto de belleza, perfección y terribilità.
Posteriormente a esta segunda etapa romana ya vista, vendría otra florentina (1513-1534), marcada por el mecenazgo de otros dos Papas, León X y Clemente VII, para quienes llevará a cabo obras como la de fachada (no construida) de la iglesia de San Lorenzo, la construcción de la escalera de la biblioteca Laurenciana (1524) o una serie de sepulcros conmemorativos de diversos miembros de la familia Médici (a la que pertenecían sendos pontífices). Destacables son las esculturas alegóricas del tiempo realizadas para acompañar las tumbas de los duques Lorenzo y Giuliano de Médici (especial atención suscita la representación del Día, con su cara desfigurada en clara alusión al sol que deslumbra la vista).
En su vejez (1546) se hará cargo de otro importante proyecto: la finalización de las obras de la basílica de San Pedro del Vaticano, cuya cúpula se convertirá posteriormente en paradigma a seguir en buena parte del mundo.

Básicamente, Miguel ángel tomará el plan trazado por Bramante y lo mejorará visualmente mediante la supresión de las torres laterales y la modificación de perfiles, permitiendo que la cúpula se erija en eje central de la composición.
Cansado de los hombres y desencantado del mundo, estos años marcan el inicio del cambio; a partir de este momento la lozanía y fortaleza de sus composiciones deriva en un misticismo desgarrado, que sin embargo para muchos dará como resultado algunas de sus mejores obras. Es su última época en Roma, adonde llegará en el año de 1534, permaneciendo hasta su muerte.
También son los años de su platónica relación con Vittoria Coonna, cuya amistad reforzará esa tendencia a la espiritualidad apreciable en su producción última. Terribles y absolutamente precursoras son sus Deposiciones de estos años (en las mismas se puede apreciar claramente la idea repetida hasta la saciedad, aunque no por ello menos cierta, de la capacidad de Miguel Ángel de "extraer vida de la piedra"), ejemplo clásico de las cuales ha de señalarse la Piedad Rondanini.

Piero della Francesca

Será la localidad toscana del Borgo de San Sepolcro, hoy día llamada Sansepolcro, la que verá nacer a Piero della Francesca o, lo que es lo mismo, Piero De Benedetto Dei Franceschi, aproximadamente hacia finales de la década de los años veinte (se barajan diversas fechas a la hora de establecer su nacimiento, desde 1416 hasta 1420) y la que, de igual modo, le verá fallecer en octubre de 1492 (estando Piero Della Francesca a lo largo de toda su vida muy vinculado a ella).
A pesar de que se cree que su formación inicial debió recibirla en dicha localidad, suele considerarse Florencia como la ciudad que artísticamente le alumbró (su obra recoge influencias de artistas florentinos como Masaccio, Paolo Ucello o Leo Battista Alberti y su concepción del espacio). Así, se sabe que ya en fecha de 1439 está en Florencia, trabajando con Domenico Veneziano en la realización de una serie de frescos, trasladándose en 1442 de nuevo a su pueblo natal, donde recibirá el encargo de realizar un Políptico (1445-1462) para la Compañía de la Misericordia y la conocida pintura El Bautismo de Cristo (1448-1450).
En 1451, Piero della Francesca se encuentra trabajando en Rímini en el Templo de los Malatestianos al servicio de Sigismondo Malatesta, para quien realizará un fresco de concepción alegórica en el que aparece junto a su santo homónimo, pasando ya en 1458 a disposición del Papa Pío II en Roma (con el encargo de decorar la cámara del mismo). Será en esta época también cuando comience uno de sus principales trabajos: la decoración de la capilla mayor de la iglesia de San Francisco, en la localidad de Arezzo.
Durante la segunda mitad del s.XV, en la década de los años sesenta y setenta, Piero Della Francesca va a establecer una estrecha relación con los duques de Urbino (de quienes realizará sendos magníficos retratos junto con otro buen número de obras, destacando, por encima de todas las demás, la conocida como Pala de Brera), abandonando la pintura hacia finales de 1470 debido a una enfermedad y pasando a dedicarse, hasta su muerte, a recopilar por escrito sus conocimientos acerca de la perspectiva y las matemáticas (tratados suyos serán. De prospectiva pingendi, Trattato d'abaco y De quinque corporibus regularibus).

Ya en una de sus obras más tempranas, caso del Bautismo de Cristo (1448-1450), se puede apreciar la delicadeza y contención que caracterizará al conjunto de su producción, así como su preocupación por conseguir la plasmación de un espacio verídico y la correcta ubicación de las figuras en el mismo. Además, en sus composiciones, ordenadísimas, la sencillez es siempre aparente, existiendo detrás de la misma un concienzudo ejercicio de observación y traslación de las líneas perspectivas, las cuales conducirán, invariablemente, la mirada del espectador de la obra adonde el pintor desee (siendo fácilmente apreciable en este caso). Y será el tratamiento impreso al color y la luz el encargado de resaltar el volumen de los protagonistas de la escena, reafirmando con ello su presencia finalmente.
Mucho más compleja es la obra Virgen con el Niño, seis santos, cuatro ángeles y el duque Federico II de Montefeltro (1472-1474), también llamada Pala de Brera debido a su ubicación, en la que realiza un excepcional ejercicio geométrico en la composición básica del dibujo y un uso maestro de la luz (que aquí emplea para individualizar a cada uno de los personajes y configurar el espacio).
En esta obra todas las proporciones están perfectamente medidas, tanto de los personajes entre sí como de éstos con la arquitectura circundante (existe una clara correspondencia entre la forma en la que se encuentra dispuesto el grupo central y la bóveda ubicada encima del mismo), en un espacio completamente racionalizado. Junto con esto, en dicha pintura se puede observar la influencia flamenca, apreciable en sus últimas obras, en la majestuosidad, un tanto fría, de los personajes y en el tratamiento de paños y detalles.
Serán sin embargo los frescos de la Leyenda de la Vera Cruz, realizados con objeto de decorar la capilla mayor de la Iglesia de San Francesco, su obra maestra. Aunque existen dudas acerca de la fecha de inicio del trabajo de Piero suele aceptarse, de manera casi unánime, el año de 1452 para dicha datación, siendo más difícil sin embargo precisar el momento de término de la obra (hay autores que han considerado los aledaños de 1458 como la fecha más probable frente a aquellos que lo establecerían en 1466).

En esta serie de pinturas, Piero Della Francesca alcanza un equilibrio perfecto entre las distintas partes, todas ellas aunadas gracias a la especial atmósfera luminosa (en este caso plena de contrastes y que acentuará el estatismo de los personajes) característica de su obra y a su dominio del espacio y la composición, dando lugar a un conjunto en el que espiritualidad y grandiosidad se alzan como principales protagonistas.

Donatello

Nacido en Florencia alrededor del año de 1386, ya desde joven es posible encontrarle ejerciendo el oficio de escultor (hacia 1407 aparece documentado en el taller de la Catedral de Florencia, para la que realizará una serie de estatuas que dejan entrever lo que será su posterior evolución).
Preocupado por el movimiento y el naturalismo desde los comienzos de sus trayectoria, en 1410 el encargo de una escultura para un nicho de la fachada de Or San Michele le va a permitir continuar ensayando modos de representación de la estatuaria de gran tamaño, dando lugar a la ejecución, entre otras obras, de un San Marcos o un excepcional y plenamente renacentista San Jorge (1417). Se cree que sobre estos años comenzaría también la realización, por encargo de la familia Cavalcanti, de la Anunciación de Santa Croce (aunque existen autores que datan la ejecución de esta pieza bastante más tarde, en la década de los cuarenta) y procedería a esculpir las estatuas para el Campanile florentino.
Habitualmente se ha establecido este periodo inicial como el de formación (en algunas de cuyas primerísimas obras aún pervivirían retazos góticos), considerándose su producción a partir de 1425 (fecha en la que comienza a trabajar con Michelozzo) propiamente clasicista. En la capital romana, ciudad a la que se trasladará con su nuevo colaborador hacia 1430 y donde habría pasado una estancia anteriormente con su amigo Brunelleschi estudiando el legado de la Antigüedad, dejará constancia de su maestría en piezas como El entierro de Cristo (1430-1433). Será a la vuelta cuando comience los relieves de la Cantoría de la Catedral de Florencia, en los cuales es apreciable el conocimiento de modelos clásicos.
Magnífico será el David en bronce (va a ser ésta una tipología recurrente en su obra) realizado hacia 1435 para el palacio que los Médici poseían en la Vía Larga florentina y que inaugurará una relación de colaboración con dicha familia. En esta obra se puede apreciar toda la madurez y el dominio de Donatello a la hora de representar la anatomía humana.

Considerado por algunos teóricos como el principal escultor de la escuela florentina quattrocentista, Donatello (de verdadero nombre Donato di Niccolo di Betto Bardi) ha pasado a los anales de la historia del arte por su excepcionalidad como artífice, además de por la maestría que destilará a la hora de conciliar el más puro clasicismo con un dramatismo que, a finales de su vida, se tornará cercano incluso al feísmo
A partir de 1443 va a entrar en contacto con la corriente artística que se estaba desarrollando en Padua, hecho que resultará decisivo en el giro que tomará su escultura durante la segunda mitad del siglo (se tornará mucho más expresiva). La fabulosa estatua ecuestre de El Gattamelatta (que tanto debe a la herencia clásica romana) o los relieves y esculturas realizados para el altar de la Basílica del Santo (alejados ya de aquellos primeros florentinos) forman parte de la herencia que Donatello dejará a ésta ciudad. A esta última etapa pertenecen también los Milagros de San Antonio, la composición de Judith y Holofernes y su "terrible" María Magdalena en madera (estas dos últimas obras ya en Florencia, ciudad en la que fallecerá en 1466)

jueves, 31 de julio de 2008

Giotto di Bondone (El Giotto)

Mejor conocido solo por su nombre de pila (Colle di Vespignano, 1267? - Florencia, 8 de enero de 1337) fue un notable pintor, escultor y arquitecto italiano del Trecento.Nació en Italia, Colle di Vespignano, cercana a Firenze. Arquitecto y pintor sobresaliente en su época, se puede considerar como uno de los mayores protagonistas del período de transición hacia el renacimiento, que floreció en la región de Toscana. Es el punto de referencia, que permite individualizar el momento de un cambio muy importante en la historia de la pintura europea. Confundido muchas veces con Cavallini, el Giotto transformó el arte griego en latino, sumergido en el estilo Bizantino pudo descubrir las raíces naturales del arte occidental, que más adelante fueron el fundamento del movimiento renacentista en Europa.
Nota: Giotto nació, según las fuentes más creíbles, en Colle de Vespignano, en las cercanías de Vicchio del Mugello, un pueblo cercano a Florencia. Según su principal biógrafo, Giorgi Vasari, era hijo de un campesino llamado Bondone, y pasó su infancia como pastorcillo en los campos. Si bien la mayoría de los autores cree que se llamaba en realidad Giotto di Bondone, otros opinan que su verdadero de pila era Ambrogio o Angelo, y que el nombre por el que es conocido, Giotto, no sería más que un diminutivo, derivado de Ambrogiotto o Angelotto.
Existen controversias acerca de su año de nacimiento, aunque lo más probable es que naciera en 1266 o 1267. Estas fechas se deducen de la afirmación del cronista florentino Antonio Pucci de que Giotto murió a los setenta años de edad en 1337 (año del calendario florentino, que se iniciaba el 25 de marzo). El día exacto se desconoce

Edgar Degas

Degas nació el 19 de julio de 1834 en París, en el seno de una acaudalada familia de banqueros. Estudió en la Escuela de Bellas Artes con un discípulo del pintor neoclásico francés Jean Auguste Dominique Ingres, allí desarrolló la gran técnica como dibujante que se convertiría en una de las características más sobresalientes de su arte. A partir de 1865, influido por el movimiento impresionista, entonces en ciernes, abandonó los temas académicos para dedicarse a una temática contemporánea. Pero, a diferencia de los impresionistas, prefirió trabajar en su taller y no le interesó el estudio de la luz natural que tanto fascinó a aquéllos. A Degas le gustaban los temas del teatro, por lo que la mayor parte de su obra representa teatros, cafés, teatros de variedades o gabinetes y carreras de caballos. Degas fue un gran observador del ser humano —sobre todo de las mujeres, en las que se centra gran parte de su obra— y tanto en sus retratos como en sus estudios de bailarinas, sombrereras y lavanderas, cultivó una objetividad absoluta, intentando atrapar las posturas más naturales y espontáneas de sus modelos como las que podían registrarse en las fotografías. estudio de los grabados japoneses le llevó a experimentar con ángulos de enfoque inusitados y composiciones asimétricas. Sus obras suelen presentar los bordes cortados, como en Los bebedores de absenta (1876, Museo de Orsay, París) o Ensayo de ballet (1876, Museo y Galería de Arte de Glasgow). En Mujer Valpinçon con crisantemos (1865, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York), la figura femenina aparece desplazada en un rincón del cuadro por la presencia en el centro de un gran ramo de flores. En la década de 1880, cuando comenzó a perder visión, Degas empezó a trabajar con dos medios nuevos que no requerían gran agudeza visual, la escultura y el pastel. En su escultura, al igual que en su pintura, intentó atrapar la acción del momento, y sus bailarinas de ballet y desnudos femeninos están representados en poses que evidencian los esfuerzos físicos de las modelos. Sus pasteles suelen ser composiciones simples con muy pocas figuras. Se vio forzado a recurrir a los colores brillantes y a los gestos de gran expresividad, prescindiendo de la línea precisa y el cuidado detalle pero, a pesar de esas limitaciones, sus últimas obras son de una elocuencia, expresividad y grandiosidad no alcanzadas por ninguna de sus obras anteriores, como puede verse en la excelente selección de su obra presente en el Museo de Orsay de París. Degas no gozó de gran fama en su época y su auténtica dimensión artística no habría de valorarse hasta después de su muerte, acaecida el 27 de septiembre de 1917 en París

Florencio Molina Campos

Florencio Molina Campos (Ciudad de Buenos Aires 21 de agosto de 1891 - id. 16 de noviembre de 1959) fue un dibujante y pintor conocido por sus típicos dibujos costumbristas de la pampa argentina.
Su nombre completo era Florencio de los Ángeles Molina Campos, nació en Buenos Aires 21 de agosto de 1891, hijo de Florencio Molina Salas y de Josefina del Corazón de Jesús Campos y Campos, perteneció a una familia tradicional de Buenos Aires, relacionada con el ámbito castrense tenía ilustres generales entre sus ancestros.Su familia poseía varios campos, y Florencio alternaba su vida en viajes entre el campo y la ciudad, muy alejado de lo castrense.El 31 de julio de 1920 contrajo matrimonio con María Hortensia Palacios Avellaneda, al año siguiente nace su primera y única hija el 11 de junio de 1921 llamada Hortensia la cual tenía por sobrenombre Pelusa. El matrimonio fracasó y tiempo después se separó de Hortensia Palacios Avellaneda, ella se quedó con la custodia de la hija de ambos.Durante una exposición en la ciudad de Mar del Plata conoció a María Elvira Ponce Aguirre, ella será compañera del pintor hasta la muerte de éste, ocurrida en 1959. Convivieron muchos años por que en Argentina no se permitía el casamiento de personas separadas, finalmente logran casarse por civil en Buenos Aires el 9 de marzo de 1956, favorecidos por la Ley Perón. En esos años prestó asesoría a los estudios de Walt Disney .
Actualmente su única hija y su nieto dirigen F. Molina Campos Ediciones (www.molinacampos.net), única firma autorizada para editar productos con sus imágenes, con oficinas en Buenos Aires. Conjuntamente con la Fundación Florencio Molina Campos (www.molinacampos.org) son quienes fomentan la difusión de la obra de este artista, emblema de argentinidad a nivel mundial.

Benito Quinquela Martin

Nació en Buenos Aires el 1º de marzo de 1890 y murió en la misma ciudad el 28 de enero de 1977. De origen muy humilde, abandonado por sus padres en el Hogar de los Expósitos, pasa sus primeros seis años en el Patronato de la Infancia (el ex-PADELAI de San Telmo, Ciudad De Buenos Aires) hasta que lo adopta el genovés Chinchella, con carbonería en la Boca. Mientras trabajaba en labores portuarias descargando carbón, concurre de noche a una modesta academia de dibujo del barrio de la Boca, por lo que debe abandonar sus estudios primarios. Pero termina a los pocos años exponiendo con gran éxito en toda América y Europa.
Es el pintor del Riachuelo, no solo por ser el primero que desarrolló su labor tratando los temas de la zona, sino por el carácter inconfundible de su obra. En telas de grandes proporciones reflejó escenas portuarias y de los astilleros, dándoles una fuerte expresión de actividad, de vigor, de aspereza, como muestra de la vida de las primeras décadas del siglo pasado en la zona boquense. Estuvo, como pocos, ligado profundamente a su ambiente, a la vida cotidiana de donde era. Pintó el trabajo del hombre común de su época, las calles del hombre común, los cielos de esos hombres y construyó, con un lenguaje sin hipocresías pero cargado de metáforas, día a día, una obra que lo convirtió en un artista fenomenal.
En esta Argentina descolorida y sin trabajo, sus obras resultan un canto al trabajo, resuelto con un lenguaje de lectura clara y a través de un uso prodigioso del color. Ese mismo color que finalmente desbordó el marco necesariamente limitado de sus obras y se volcó sobre todo el barrio de la Boca. El gris de la niebla y el negro del humo y del carbón que hasta entonces dominaban cromáticamente a la Boca fueron desalojados del barrio por la brillante inspiración de Quinquela, quien terminó movilizando a todo el barrio en su cruzada por el color.

Auguste Renoir

(1841-1919) , pintor impresionista francés, famoso por sus pinturas resplandecientes e íntimas, en particular las que representan desnudos femeninos. Considerado como uno de los más grandes artistas independientes de su época, es famoso por la armonía de sus líneas, la brillantez de su color y el encanto íntimo de sus muy variados temas pictóricos. A diferencia de otros impresionistas, le interesó más la representación de la figura humana individual o en retratos de grupo que los paisajes; además, tampoco subordinó la composición y plasticidad de la forma a los intentos de interpretación de los efectos lumínicos
En 1864 exhibió por primera vez su obra en París, pero no obtuvo cierto reconocimiento hasta 1874, en la primera exposición de pintores de la nueva escuela impresionista ( véase Impresionismo). El baile del Moulin de la Galette (1876, Museo d'Orsay, París) es una de las obras más famosas del impresionismo: una escena de un café, al aire libre, en la que queda patente el dominio de Renoir en el tratamiento de las figuras y en la representación de la luz. Otros ejemplos extraordinarios de su talento como retratista son: Madame Charpentier y sus niños (1878, Museo Metropolitano de Nueva York) y Jeanne Samary (1879, Museo del Louvre de París).
Renoir consolidó su reputación con la exposición individual celebrada en la galería Durand-Ruel de París en 1883. Entre 1884 y 1887 realizó unas series de estudios de grupo de figuras desnudas conocidas como Las grandes bañistas (Museo de Arte de Filadelfia). Estas obras revelan su extraordinaria habilidad para mostrar el brillante y nacarado color y textura de la piel y para comunicar un sentimiento lírico unido a la plasticidad del tema. Su representación de la gracia femenina no ha sido superada en la historia de la pintura moderna. Muchos de sus últimos cuadros tratan también el mismo tema pero en un estilo cada vez más acentuado rítmicamente. Durante los últimos 20 años de su vida padeció de artritis. Aunque le era imposible mover las manos libremente, continuó trabajando con un pincel atado al brazo. Renoir murió el 3 de diciembre de 1919 en Cagnes, una villa al sur de Francia.
Otras destacadas pinturas de Renoir son: El palco (1874, Galerías del Courtauld Institute de Londres), Mujer del abanico (1875) y El Columpio (1875), ambas en el Museo d'Orsay de París, El almuerzo de los remeros (1881, Colección Phillips de Washington), Los paraguas (1883, National Gallery, Londres) y Jarrón de crisantemos (1895, Museo de Bellas Artes de Ruán, Francia), uno de los numerosos bodegones de flores y frutas que pintó a lo largo de su vida.

Jerónimo Bosch (El Bosco)

Nació en HolandaHertogenbosch 1450 h. - Hertogenbosch 1516
El Bosco es el apelativo por el que conocemos en España al genial pintor holandés Jeroen van Aeken. Nació en la localidad holandesa de Hertogenbosch, cerca de Amberes, en el ducado de Bravante. Sin embargo, no hay noticias de que saliera de su ciudad natal, ni siquiera a la próspera ciudad comercial de Amberes. Su familia estaba dedicada tradicionalmente al oficio de pintor: su abuelo, su padre, su tío, sus hermanos y su hijo. El taller familiar lo heredó Goosen, su hermano mayor, que de esta forma poseía en exclusiva el derecho a usar el apellido familiar Van Aeken que distinguía las obras de este taller frente a las de otros talleres de pintores. Por ello, Jeroen tuvo que buscar un nombre con el que organizar su propio taller y diferenciarse de su hermano; latinizó su nombre de pila transformándolo en Hieronimus y eligió por apellido el nombre de su ciudad natal S'Hertogenbosch, simplificado Bosch, nombre que en España derivó hacia El Bosco. Este cambio en su nombre tuvo lugar hacia 1480, cuando también se casó con Aleyt van Meervene, joven procedente de una buena familia que proporcionaba una buena dote al matrimonio. Por esas fechas, Hieronimus obtuvo el título de maestro, imprescindible para trabajar de forma independiente. Los encargos debían ser numerosos, ya que queda constancia de que pagaba uno de los tributos más altos de la ciudad y de que vivía en la mejor zona de la ciudad, en la plaza mayor. Su clientela estaba formada por burgueses, clérigos, nobles y la Hermandad de Nuestra Señora, cofradía religiosa dedicada a la Virgen de la que El Bosco era miembro. Uno de sus encargos más importantes lo recibió en 1504: pintó para Felipe el Hermoso un Juicio Final, lo que indica que su fama había llegado a la Corte borgoñona. Su estilo recogía claramente los fantasmas de los años finales de la Edad Media, en los que la salvación tras la muerte era una gran obsesión. Existen pocos datos de su vida, siempre llena de leyendas que intentan explicar el enigmático significado de sus cuadros. Su formación como pintor la pasó en el seno de su familia: fueron sus propios hermanos y su padre quienes le enseñaron el oficio artesanal. De esto se deriva una cierta torpeza compositiva, aunque enseguida estableció su temática favorita: la debilidad humana, tan proclive al engaño y a ceder a las tentaciones. Una de sus fuentes de inspiración favoritas fue la cultura popular. Los refranes, los dichos, las costumbres y leyendas, las supersticiones del pueblo le dieron múltiples temas para tratar en sus cuadros. Da a los objetos de uso cotidiano un sentido diferente y convierte la escena en un momento delirante, lleno de simbolismos. Todos sus cuadros están impregnados de un sentido del humor burlesco, a veces cruel. El Bosco vivió en un mundo cruel, la organización de los estados nacionales brillaba por su ausencia y en los terrenos rurales se imponía la ley del más fuerte. La ignorancia y el analfabetismo alcanzaban a un 90% de la población, que veía su esperanza de vida en poco más de los cuarenta años. Las enfermedades endémicas y las epidemias, frecuentemente de peste, diezmaban a la población, cuando no se trataba de guerras mantenidas durante años. En tal estado de cosas, en toda Europa se produjeron abundantes movimientos heréticos, sectas que trataban de romper con la Iglesia, que ostentaba un poder y un lujo excesivos. Los movimientos heréticos trataban de retornar a las raíces del primer cristianismo, con comunidades en las que se compartieran los bienes. Casi todas las sectas fueron perseguidas, con casos como el de Savonarola en Italia. Sin embargo, en Alemania, muy cerca de Países Bajos, Lutero conseguiría triunfar pocos años después de la muerte del Bosco. Es decir, nuestro artista vivió en una época de crisis espiritual muy profunda, que condujo poco después a la ruptura del mundo cristiano. El Bosco prácticamente pintó sólo obras religiosas. Su piedad era extrema, rigurosa, y presentaba un mundo enfangado, que se revolcaba en el pecado, casi sin esperanza de salvación. El Bosco ve a sus congéneres pudriéndose en el Infierno por todo tipo de vicios. Se tiende a mirar sus obras como productos magníficos de la imaginación y no hay tentación más fácil que identificarlo con el surrealismo. Se comete el error de pensar que El Bosco pintó para nosotros, que se adelantó a nuestra visión de época y que en ello radica su valor como visionario. Pero lo hizo hace más de 400 años y nosotros hoy día somos incapaces de comprender todos los símbolos y lecturas con que impregnó sus cuadros. Tan sólo aquellas imágenes que resultan familiares son rápidamente extraídas de su contexto y examinadas a la luz de la psicología del siglo XX. En la época del Bosco no existía la psicología. El mundo religioso estaba tan presente o más como los fenómenos cotidianos. En un mundo donde no se sabía leer ni existían imágenes apenas, los cuadros del Bosco presentaban una realidad tan cotidiana como los trabajos del campo. La presencia continua del pecado y la amenaza del infierno eran ley de vida, contra la que se revelaban la "devotio moderna" o los seguidores de Lutero: interpretación personal de la Biblia, diálogo íntimo con Dios, salvación a través de la fe y no de los actos externos. Algunos centros urbanos de importancia tratan de cambiar el mundo, de racionalizar la vida del ser humano y de desterrar el miedo y la superstición. La ciencia sepulta mitos y la filosofía se trata de conjugar con la religión. Es el mundo de Durero y de Leonardo, de Erasmo, de Maximiliano I y de Carlos V. Sin embargo, El Bosco jamás entró en contacto con la cultura urbana ni con las renovaciones que se estaban produciendo en los Países Bajos, Italia y España. El Bosco representa el arte de provincias, casi sin influencia de los movimientos contemporáneos. Muere en 1516, tres años antes que Leonardo da Vinci, su más estricto contemporáneo. Comparemos sus obras y tratemos de comprender cuál era el mundo real en el que vivía la mayor parte de la sociedad europea del siglo XVI y cuál el mundo reducido de las cortes llenas de intelectuales donde se pretendía cambiar el concepto del mundo basado en Dios por el de un mundo basado en el hombre.

martes, 29 de julio de 2008

Rafael Sanzio

Rafael Sanzio nace en Urbino en 1483, hijo de un pintor no demasiado excelente, Giovanni de Santi, pero que tuvo el buen criterio de encaminar los pasos de su vástago hacia el mundo del arte. Será con el padre con quien inicie Rafael su aprendizaje, ayudándolo en el desarrollo de algunas de las obras que tenía encargadas en Urbino, pasando posteriormente a conocer los rudimentos de la pintura de manos de Timoteo Viti antes de ser enviado a Perugia a formarse en compañía de Pietro Vannucci, más conocido como El Perugino.
Pronto, el discípulo alcanzará al maestro, llegando incluso a ser difícil distinguir lo ejecutado por la mano de cada uno de ellos, como se puede apreciar en algunas obras primerizas como Coronación de la Virgen, en la que Rafael colaboró realizando algunas figuras (hacia 1502). Durante toda la etapa inicial de formación del artista va a ser apreciable la influencia del estilo peruginesco en su obra, influencia a la que no se sobrepondrá hasta que no viaje a Florencia, conozca la obra de Leonardo y trabe amistad con diferentes artistas que resultarán del mismo modo influyentes en su pintura (como Fra Bartolomeo), surgiendo entonces un Rafael mucho más personal (que se tornará ligeramente monumental una vez conozca en Roma la obra de Miguel Ángel).
Sin embargo, antes de asentarse en Florencia, va a viajar a Città del Castello, donde pinta la Pala del Beato Nicola da Tolentino (su primer encargo conocido, datado hacia 1500 y del que no se conservan apenas más que unos fragmentos), realiza una maravillosa Crucifixión para la Iglesia de Santo Domingo (1503) y ejecuta su obra primeriza más importante: los Desposorios de la Virgen (1504). Se cree que posteriormente debió viajar a Siena llamado por su amigo Pinturicchio para realizar una serie de dibujos para la obra de decoración de la Catedral sienesa, sin embargo esta colaboración no es segura y dicha teoría ha sido desdeñada por la crítica moderna.
Es hacia 1505 cuando se puede encontrar instalado a Rafael en Florencia, ciudad donde va a llevar a cabo un buen número de encargos, algunos de los cuales darán lugar a esas composiciones marianas que tanta fama le han otorgado, caso de la llamada Madonna del Gran Duque (1504), la Madonna del Jilguero (hacia 1506), la Madonna de Casa Colonna (sobre 1507), La Bella Jardinera (finalizada por Ghirlandaio) o la Madonna del Baldaquino (encargada alrededor de 1508 por los Dèi florentinos para el altar de la capilla que poseían en la iglesia del Santo Spirito y que no llegará a acabar).
Ciertos encargos de esta época quedarán en manos de diversos pintores para su término cuando Rafael sea llamado en 1508 a Roma por Bramante (el cual estaba al servicio del Papa Julio II) para colaborar, junto con otros artistas, en la decoración de las estancias palatinas vaticanas. En la Stanza Della Segnatura se pueden admirar obras debidas al pincel de Rafael como la famosa Escuela de Atenas (1509-1510), El Parnaso, La Disputa del Santísimo Sacramento (hacia 1509), y los frescos Las Virtudes, Triboniano entrega las Pandectas y Gregorio X recibe las Decretales. El buen hacer de este maestro impresionó tan favorablemente al Papa Julio II que le encargó le decoración de otra sala, la Stanza de Heliodoro, donde va a llevar a cabo, en ocasiones con ayuda de sus discípulos, las escenas de La Expulsión de Heliodoro (1511-1512), La Misa de Bolsena (1512), la Liberación de San Pedro (1514), y, ya en época del Papa León X, el Encuentro de Atila con León Magno. Con respecto a la decoración de una tercera estancia, encargada por el nuevo Papa, se considera que de todas las escenas la única llevada a cabo por Rafael habría sido El incendio del Borgo (hacia 1515), quedando el resto de las mismas en manos de sus colaboradores.
En Roma realizará además la que ha sido considerada como su más hermosa obra: los frescos para la capilla de Agostino Chiggi en Santa María Della Pace, conocidos bajo el título de Sibilas y ángeles (1512-1514) y en los que el conocimiento de la obra miguelangelesca es patente de nuevo (Rafael habría visto la Capilla Sixtina con ayuda de Bramante).
A la par que estas obras, Rafael continuará ejecutando los diversos encargos que va a ir recibiendo en estos momentos (como la Madonna del Pez, la Madonna del Divino Amore, la Santa Cecilia de Pucci o la Madonna de Foligno) y dará rienda suelta a su otra conocida faceta como retratista, plasmando en sus lienzos a una buena parte de sus coetáneos (Papas, integrantes de la familia de los Médici, el famoso Baltasar Castiglione)
Rafael muere en 1520, cuando estaba pintando la que será su última e inconclusa obra, la Transfiguración, dejando tras de sí un buen número de seguidores que tratarán de imitar su estilo en los años venideros.
A pesar de la excepcional prolificidad artística de Rafael Sanzio (circunstancia que ha hecho que una buena parte de críticos no se pongan de acuerdo con respecto a la autoría de determinadas obras, consideradas pertenecientes a su taller), son destacables de entre su producción los maravillosos frescos de las estancias vaticanas, donde crea historias con vida propia en las que se fusionan su habilidad como dibujante, su pericia como colorista, su conocimiento de las reglas perspectivas y el uso de las peculiares arquitecturas bramantescas, su aprecio por un naturalismo que no descarta la exacerbación, junto con un equilibrio y armonía completamente renacentistas (no siendo posible tampoco olvidar sus dulces y vívidas madonnas)
Rafael ha sido considerado históricamente, junto con Leonardo y Miguel Ángel, como uno de los pilares del Cinquecento italiano, además de uno de los grandes genios de la pintura de todos los tiempos. Deudor en sus inicios de influencias quattrocentistas, se erigirá en representante perfecto del arte clasicista antes de que éste entre en su etapa de "decadencia" (y Rafael con él en sus últimos años, arrastrado por el potente manierismo miguelangelesco).
Hay que señalar también que en su haber contará con una carrera como arquitecto, no excesivamente conocida ni determinante para la historia del arte (si se exceptúa el encargo de continuación de las obras de la basílica de San Pedro, de las que se hará brevemente cargo a la muerte de su amigo Bramante).


Pieter Paul Rubens

Nació en Siegen, actual Alemania, 1577-Falleció en Amberes, actual Bélgica, 1640 Pintor flamenco. Fue la gran figura del en la Europa septentrional. Las fuentes lo recuerdan como un gran humanista, un idealista clarividente, hombre reservado y honesto que despreció la actitud arrogante de los poderosos. Tuvo más influencia que Rembrandt a pesar de que a su pintura grandilocuente le falta algo de sinceridad. En razón de las creencias religiosas de su padre, un abogado calvinista, pasó su primera infancia en Siegen y Colonia. En 1587, la muerte de su progenitor le permitió desplazarse a Amberes, donde estudió pintura con tres artistas poco conocidos; uno de ellos, Otto Vaenius, le indujo a realizar el tradicional viaje a Italia, que resultó decisivo para la formación del artista. A lo largo de ocho años (1600-1608), recorrió los principales centros artísticos italianos y copió Obras Maestras para la colección de su mentor, el duque de Mantua. Durante el período italiano produjo sus primeras obras (La exaltación de la cruz, El bautismo de Cristo), muy influidas todavía por la pintura italiana y alejadas de su estilo de madurez. Lo más relevante de esta época es seguramente la serie de retratos aristocráticos que pintó en Génova. Después de un viaje a España, adonde fue enviado por el duque de Mantua para llevarle unos presentes a Felipe III y donde realizó algunas obras, en 1608 regresó a Amberes debido a una grave enfermedad de su madre y se estableció definitivamente en esta ciudad, que sólo abandonó más adelante para la ejecución de encargos concretos. Abrió en Amberes una casa-taller en la que, con la colaboración de numerosos ayudantes especializados, ejecutó gran número de obras en respuesta a la multitud de encargos que recibía. En las realizaciones de los años 1601-1614 (Adoración de los Magos, Anunciación, El descendimiento de la cruz), la personalidad artística de Rubens aparece ya definitivamente formada: grandiosidad y sentido dramático, dinamismo intenso, pasión por el dibujo. Paulatinamente, los intereses del artista se amplían y añade el género mitológico al religioso, así como el paisaje y el género costumbrista. Mitológicas son, de hecho, algunas de sus obras más conocidas, como Las tres Gracias, el Rapto de las hijas de Leucipo, Diana y las ninfas, en las que resulta evidente la inclinación del artista hacia las musculaturas poderosas, las carnes sonrosadas y exuberantes y las tonalidades claras y alegres. Por otra parte, revalorizó el cuadro de caza y de batallas, un género muy adecuado a su preferencia por el dinamismo y las composiciones complejas, y sobresalió también como creador de escenas costumbristas (El jardín del amor) y de cartones para tapices, con grandes ciclos como la Historia de Aquiles y el Triunfo de la Eucaristía. A partir de 1620 recibió importantes encargos de varias cortes europeas, entre ellos el de la historia de María de Médicis para el palacio del Luxemburgo de París y la decoración del salón de banquetes (banquetinghouse) del palacio de Whitehall, en Londres. En estas obras destinadas a la decoración de amplios ambientes, el genio pudo dar rienda suelta a su sentido monumental y decorativo de la pintura a través de enormes frescos cargados de figuras y de motivos ornamentales, en los cuales la composición se basa en grandes líneas diagonales que añaden, si cabe, mayor sensación de movimiento al conjunto. En su faceta de retratista, Rubens se inclinó por la idealización de los rostros y la magnificencia de las actitudes; además de personajes importantes, retrató en obras encantadoras a sus dos esposas, Isabel Brandt y Helena Fourment; la primera murió en 1626 y cuatro años más tarde, en 1630, Rubens contrajo matrimonio con la segunda, una hermosa joven a la sazón de dieciséis años, a quien conocía desde niña.

Alberto Durero

Nació el 21 Mayo 1471 en la Ciudad Libre Imperial de Nüremberg (ahora en Alemania)
Albrecht Dürer fue el tercer hijo de Albrecht Dürer y Barbara Holfer. Fue uno de sus dieciocho hijos. La familia Durero venía de Hungría, habiendo nacido allí Alberto Durero Padre, y en esa época el nombre familiar era Ajtos. El nombre Ajtos significa 'puerta' en húngaro y cuando Durero padre y sus hermanos llegaron a Alemania eligieron el Nombre Türer que suena como el alemán 'Tür' que significa puerta. El nombre cambió a Durero pero Alberto Durero padre siempre firmó como Türer antes que como Durero. Aquí encontrará retratos de su padre y su madre Alberto Durero padre era un joyero que había sido aprendiz con Hieronymus Holfer, y se casó con la hija de Holfer. Alberto Durero hijo escribió sobre su padre y su educación (ver por ejemplo
Mi padre sufrió mucho y trabajó penosamente toda su vida, por que no tenía otros recursos que las ganancias de su comercio para mantener a su mujer y su familia. Llevó una vida honesta y temerosa de Dios. Su carácter era gentil y paciente. Se preocupaba poco por la sociedad y nada de las diversiones mundanas. Un hombre de muy pocas palabras y profundamente piadoso, puso gran atención a la educación religiosa de sus hijos. Su más ardiente esperanza fue que los altos principios que inculcó en sus mentes les haría mucho más merecedores de la protección divina de de la simpatía de la humanidad. Nos decía todos los días que debíamos amar a dios y ser honorables en nuestro trato con nuestros vecinos.De joven Durero fue educado en la Lateinschule en St. Lorenz y también trabajó en el taller de su padre aprendiendo el empleo de orfebre y joyero. A la edad de 13 años ya era un pintor habilidoso como se ve en un autorretrato que pintó en esa época. Este fue el primero de muchos autorretratos que Durero pintó y proporcionan un maravilloso registro. Aquí está nuestra colección de esos autorretratos. En 1486 Durero pasó a ser aprendiz de pintor y diseñador de grabados para Michael Wolgemut, el principal productor de retablos. Tras un aprendizaje de cuatro años, Durero había aprendido todo lo que podía de Wolgemut y había alcanzado un nivel de calidad artística que excedía a la de su famoso maestro. Wolgemut aconsejó a Durero viajar para ampliar su experiencia y reunirse con otros artistas. Siguiendo el consejo de Wolgemut, Durero retrasó la visita a Italia (que el mismo Wolgemut nunca había visitado), donde había estilos artísticos muy diferentes, hasta que había desarrollado plenamente su propio estilo y aprendido más técnicas de otros artistas alemanes. He aquí un retrato de Wolgemut. Durero viajó primero a Nördlingen, donde encontró a artistas de la escuela de Swabia. El estilo Swabiano había sido influenciado por el diseño artístico holandés que Durero no había visto antes. Su siguiente visita fue a Ulm donde encontró a más artistas de la escuela Swabiana.
Durero participó con intenso goce en las discusiones entre artistas de su misma edad, en tabernas de techo bajo, ante espumosas jarras de cerveza. Estos jóvenes entusiastas, junto con aquellos de todas las naciones a lo largo de la historia, estaban decididos a la renovación del arte en el mundo. Estaban fascinados con las pinturas de Durero, con sus primeros grabados y las pequeñas imágenes que ya había pintado, independientemente de las orientaciones u opiniones de Wolgemut.Al abandonar Ulm, Durero se dirigió hacia Constance que le sedujo con su apariencia de país de hadas. Baser fue la siguiente ciudad que visitó Durero, y la encontró bastante similar a su ciudad natal de Nuremberg. Finalmente Durero regresó a casa, visitando Colmar y Estrasburgo en el camino. Había sido un largo viaje de gran importancia para Durero que le había llevado casi cuatro años, pero tras regresar a Nuremberg en 1494 se sintió decepcionado por no haber visitado Italia. También se había convencido de que [1]:
[...] el nuevo arte debe estar basado en la ciencia - en particular, en las matemáticas, como la más exacta, lógica y gráficamente constructiva de las ciencias.Italia no era sólo un país con nuevas ideas que ofrecer a Durero sobre el arte, sino que también lideraba el mundo por esa época en el renacimiento de las matemáticas. Antes de partir para Italia, sin embargo, Durero se casó con Agnes Frey, la hija del erudito Hans Frey que había hecho mucho dinero fabricando joyería, instrumentos musicales, y artefactos mecánicos. He aquí unos retratos de Agnes. El matrimonio parece haber sido más una idea de los padres de Agnes y Alberto, y la pareja se casó el 7 de Julio de 1494. Fue un matrimonio que ayudó a elevar el estatus de Durero en Nuremberg, y que también le aportó el dinero que le ayudó a instalar su propio estudio. Antes de finales de 1494, Durero estaba de viaje otra vez, dejando a Agnes en Nuremberg. Primero visitó Augsburg donde halló fuertes influencias artísticas italianas por primera vez. Viajando a través del Tirol, alcanzó Trento y su primera visión de Italia. Esta es una de sus pinturas de Trento. Viajó hasta Verona antes de alcanzar Venecia que era su principal objetivo. En Venecia, Durero, como había hecho siempre en sus viajes, bosquejó escenas, visitó galerías e iglesias y se reunió con los artistas locales. Uno de los artistas que encontró en Venecia, Giovanni Bellini, tuvo una importante influencia sobre Durero por todo lo que Venecia podía enseñarle iba a encontrarlo en las pinturas de Giovanni. Cultivó el círculo social del artista, por tanto, con una devoción apasionada y respetuosa, reteniendo toda su vida, con todo su corazón y toda su alma, infinitos sentimientos de gratitud al hombre cuyas pinturas le habían revelado un mundo tan maravilloso. Durero regresó a Nuremberg en1495, y aunque no parece haberse encontrado con los principales matemáticos italianos en sus viajes, se encontró con Jacopo de Barbari que le habló de la obra matemática de Pacioli y de su importancia para la teoría de la belleza y el arte. Tampoco se encontró con Leonardo da Vinci mientras estuvo en Italia, pero aprendió la importancia que este artista daba a las matemáticas. De regreso a Nuremberg, Durero comenzó un serio estudio de las matemáticas. Leyó los Elementos de Euclides y el importante tratado De architectura de Vitruvio (siglo I a.C.), el famoso arquitecto e ingeniero romano. Se familiarizó también con la obra de Alberti y Pacioli sobre matemáticas y arte, en particular sus trabajos sobre la proporción. No fue sólo su acercamiento al arte lo que influyó en Durero a medida que comenzaba su carrera artística en Nuremberg, sino que también se benefició de ver los diferentes estilos artísticos y los diferentes escenarios que había contemplado

La variedad de regiones por las que Durero había pasado en el curso de sus viajes y el cuidado que había puesto con en los dibujos y acuarelas que hizo de las más atractivas o desconocidas de ellas le había proporcionado un amplio rango de motivos pictóricos emanantes de las fuentes más diversas. En 1495 Durero aún no era muy conocido como artista en los círculos más altos pero las noticias de su habilidad alcanzaron a Federico el Sabio, Elector de Sajonia, y se le encargó a Durero pintar su retrato. A Federico le gustó su retrato que Durero pintó en Abril de 1496 cuando Federico había visitado Nuremberg. A pesar de los intentos de Federico de persuadir a Durero de que se mudase a Weimar y se convirtiera en pintor de la Corte, el artista no deseaba abandonar Nuremberg. Estaba profundamente vinculado a Nuremberg, pintando estos paisajes de la ciudad en 1497. Desde aproximadamente el año 1500, el arte de Durero mostró la influencia de la teoría matemática de la proporción que continuó estudiando empleando mucho tiempo. Se afirma que su autorretrato con peluca hecho en el 1500 tiene las dimensiones de la cabeza construidas proporcionalmente. Para el grabado Adán y Eva hecho en 1504, Durero describió las intrincadas construcciones de regla y compás que utilizó para construir las figuras. No fue sólo la teoría matemática de la proporción la que influenció el arte de Durero en este periodo, sino también su dominio de la perspectiva a través de su estudio de la geometría. Esto se ve más claramente en sus relieves en madera Vida de la Virgen hechos entre 1502 y 1505. Durante los diez años siguientes a 1496 Durero pasó de ser un artista relativamente desconocido a alguien con una amplia reputación tanto como artista como matemático. Sus circunstancias personales habían cambiado en gran medida. Su padre había muerto en 1502 y Durero quedó a cargo de su madre inválida y casi ciega. Había instalado su propia imprenta mientras que él mismo, o a menudo su esposa, vendían sus obras a los compradores en las ferias locales. Era una vida difícil y en la que la salud de Durero comenzó a sufrir. De hecho nunca recuperaría completamente la salud durante el resto de su vida. Desde 1505 a 1507 Durero hizo una segunda visita a Italia, pasando mucho tiempo de nuevo en Venecia. Fue una visita muy diferente de la primera, con Durero ahora más interesado en su fama internacional que en aprender sobre arte. Era tan consciente de su fama, y de la amenaza que percibía de que pudiera suponer para los artistas locales, que rechazó invitaciones a cenar por si alguien pudiera intentar envenenarle.No era sobre arte sobre lo que Durero quería ahora aprender de los italianos, sino más bien de matemáticas. Visitó Bolonia para encontrarse con Pacioli a quien consideraba que guardaba los secretos matemáticos del arte. También invitó a Jacopo de Barbari y los grandes esfuerzos que hizo por encontrarse con de Barbari muestran la cada vez mayor importancia que Durero atribuía al conocimiento matemático. Durero regresó a Nuremberg tras su segunda visita a Italia sintiendo que debía ahondar más profundamente en el estudio de las matemáticas. Sobre 1508 Durero comenzó a reunir material para una obra importante sobre las matemáticas y su aplicación a las artes. Esta obra nunca sería terminada pero Durero usó partes del material en la obra publicada posteriormente. Continuó produciendo arte de una calidad sobresaliente, y produjo uno de sus mas famosos grabados, Melancolía en 1514. Contiene el primer cuadrado mágico que se veía en Europa, incluyendo inteligentemente la fecha 1514 como dos entradas en el centro de la fila de abajo. También es de interés matemático en Melancholia el poliedro de la imagen. Las caras del poliedro parecen componerse de dos triángulos equiláteros y seis pentágonos algo irregulares. Una interesante reconstrucción del poliedro puede verse en [19], ver también [18] para más detalles. Durero trabajó para Maximiliano I, el emperador del Sacro Imperio Romano, desde aproximadamente 1512. Maximiliano, sin embargo, tenía poco presupuesto para pagar la obra de Durero y pidió a los consejeros de Nuremberg eximir a Durero de los impuestos como compensación. Después pidió a los consejeros que pagaran a Durero una pensión en su nombre, lo que por supuesto no les gustó. Desde aproximadamente 1515 los consejeros intentaron evitar pagar esta pensión. Durero se reunió personalmente con Maximiliano por primera vez en 1518 y, probablemente en una sola sesión en Augsburg, pintó el retrato de Maximiliano. El año siguiente Maximiliano murió y esta fue la excusa final para que los consejeros rehusaran hacer ningún pago más, alegando que el nuevo emperador Carlos tendría que estar de acuerdo con la pensión. Aunque Durero era moderadamente rico por esta época y la pensión no le era necesaria, era más un asunto de prestigio ver restaurada su pensión. Partió para Antwerp el 15 de Julio de 1520 con su esposa y su criada para visitar al Emperador Carlos V. Al pasar por Aachen, Durero hizo un boceto de la catedral de Aachen. Durero tenía una segunda razón para su visita a Holanda, ya que creía que la hija de Maximiliano tenía un libro de Jacopo de Barbari sobre las aplicaciones de las matemáticas al arte, y Durero había buscado durante mucho tiempo las verdades que él creía que contenía esta obra. Al reunirse con la hija de Maximiliano él le ofreció el retrato de su padre que había pintado, pero se sintió afligido al ver que ella no quería el retrato. Ella ya había entregado el libro de Jacopo de Barbari a otro artista por lo que la petición de Durero fue en vano. Él persuadió a Carlos V de que restaurase su pensión, sin embargo, lo que fue concedido formalmente el 12 de noviembre de 1520. Tras regresar a Nuremberg, la salud de Durero empeoró aún más. No redujo su trabajo tanto en matemáticas como en pintura pero la mayor parte de su esfuerzo la empleó en su obra Tratado sobre la proporción. Aunque fue completado en 1523, Durero comprendió que requería conocimientos matemáticos que estaban bastante más allá de lo que cualquier lector podría esperar tener, por lo que decidió escribir un texto más elemental. Publicó su tratado más elemental, en cuatro libros, en 1525, publicando la obra a través de su propia compañía editorial. Este tratado, Unterweisung der Messung mit dem Zirkel und Richtscheit, es el primer libro de matemáticas publicado en alemán (si se ignora un libro anterior de aritmética comercial) y sitúa a Durero como uno de los más importantes matemáticos del Renacimiento. Las fuentes de Durero para esta obra se discuten en [21] donde se sugieren tres fuentes principales: (i) las recetas prácticas de los artesanos, (ii) las matemáticas clásicas de obras impresas y manuscritos, y (iii) los manuales de artistas italianos. El artículo [16] da muchos detalles de las matemáticas contenidas en el tratado. El primero de los cuatro libros describe la construcción de un gran número de curvas, incluyendo la Espiral de Arquímedes, la Espiral Equiangular o Logarítmica, la Concoide, Curvas de Concha de Durero, la Epicicloide, la Epitrocoide, la Hipocicloide, la Hipotrocoide, y el Caracol de Pascal (¡aunque por supuesto Durero no usó ese nombre!). Detalles sobre las descripciones de Durero de estas curvas, en particular una que él llama una 'muschellini' (concha), se dan en [9]. En el segundo libro dio métodos exactos y aproximados para construir polígonos regulares. Las construcciones de Durero de polígonos regulares con 5, 7, 8, 11 y 13 caras se discuten en [12]. Durero también dio métodos aproximados para cuadrar el círculo usando construcciones de regla y compás en este libro. También se da un método para obtener una buena aproximación a la trisectriz de un ángulo por construcción euclidiana. El libro tres considera las pirámides, cilindros y otros cuerpos sólidos. La segunda parte de su libro estudia los relojes de sol y otros instrumentos astronómicos. El último libro estudia los cinco sólidos platónicos al igual que los sólidos semi-regulares de Arquímedes. También en este libro está la teoría de Durero de las sombras y una introducción a la teoría de la perspectiva. En 1527 Durero publicó otra obra, esta vez sobre fortificaciones. Hubo poderosas razones para que publicase una obra sobre fortificaciones en esa época, ya que los habitantes de Alemania temían una invasión de los turcos. Muchas ciudades, incluyendo a Nuremberg, mejorarían sus fortificaciones usando los métodos propuestos por Durero en este libro. La última obra maestra de Durero fue su Tratado sobre la proporción que estaba en la fase de pruebas en la fecha de su muerte. La geometría descriptiva se originó con Durero en esta obra aunque estaba sólo presentada con una sólida base matemática en la posterior obra de Monge. Uno de los métodos de resolver los problemas de la proyección, y de describir el movimiento de los cuerpos en el espacio, es la geometría descriptiva. El logro destacable de Durero estuvo en que aplicando las matemáticas al arte, desarrolló ideas tan fundamentalmente nuevas e importantes dentro de las matemáticas mismas.
Falleció el 6 Abril 1528 en la Ciudad Libre Imperial de Nüremberg (ahora en Alemania)

Caravaggio

Michelangelo Merisi nace en Caravaggio. Quedó huérfano muy joven, por ello abandona su hogar para ir a Milán. Allí pasó dificultades, pero esto no le impidió el ir abriéndose paso en el campo de la pintura. Hacia 1589-1590 se traslada a Roma, aquí pasó verdaderas calamidades hasta que en 1594 entró en uno de los mejores talleres, el taller del Cavalier d´Arpino, el favorito de la curia papal. Su situación comenzó a mejorar considerablemente. El taller estaba especializado en la pintura de bodegones. Se sabe que Caravaggio permaneció unos 8 meses con el Cavalier d´Arpino, pero luego montó su propio taller. Allí siguió realizando pintura profana de pequeño formato que vendía gracias a un marchante que tenía un negocio próximo a San Luis de los Franceses. El cardenal del Monte ve por primera vez las obras de Caravaggio, quedando sumamente impresionado. Como consecuencia, el cardenal se convierte en el protector de Caravaggio, produciéndose así un cambio trascendental en la carrera del pintor. Entre 1595 y 1596 Caravaggio se traslada a vivir al palacio Madama, residencia del cardenal. A partir de entonces le lloverán los encargos, algunos de la talla de los demandados para decorar San Luis de los Franceses.No todo fue un camino de rosas en la vida de Caravaggio. Pronto las envidias de otros pintores comienzan a acecharle. Esto unido a su carácter irascible hizo que tuviera que comparecer en varios procesos. Un homicidio le obligó a huir a Génova, después volvería a Roma con el apoyo de sus protectores, pero pronto sería desterrado de la ciudad por un nuevo homicidio. A partir de entonces lleva una vida errante por diversos puntos de la geografía italiana: Nápoles, Malta, Sicilia, Mesina, Palermo... . A los 37 años muere en 1610 en Porto Ercole. Un nuevo lenguaje pictórico. El Tenebrismo:El tenebrismo fue iniciado en Italia por Caravaggio. Él, de espíritu rebelde, se aleja de las convenciones pictóricas en pro de un estilo personal. Caravaggio observa todo lo que le rodea y ansía plasmarlo en sus obras de un modo fiel a la realidad. Se decanta por el empleo de un foco de luz para ir moldeando plásticamente las figuras representadas en su pintura. Por medio de hábiles golpes de luz sabe resaltar las partes más elocuentes, mientras el resto permanece en penumbra. Se ha hablado de luz de sótano y luz de bodega en referencia a este modo de iluminación caravaggiesca que tanta influencia ejercería en el Barroco.Las atmósferas de luz y tiniebla envuelven escenarios muy realistas. Caravaggio se inclina por la representación de los aspectos más crudos de la realidad. Este rasgo le fue muy criticado en su tiempo, pues la sociedad no estaba preparada para aceptar algo tan revolucionario. Hasta entonces lo que había primado era la idealización. Era inconcebible el representar a personajes bíblicos despojados de toda majestuosidad. Cuando Caravaggio eligió como modelo de María, en la Muerte de la Virgen, a una mujer ahogada en el Tíber con el rostro hinchado y el vientre abotargado, se consideró como burla al cristianismo.El tenebrismo es una contribución pictórica de trascendencia universal. A veces influye por completo, o sólo en parte de la producción pictórica de autores como Guido Reni, Guercino, Domenichino, Rembrandt, Zurbarán, Murillo o Velázquez.

Antoine Van Dyck

Pintor flamenco que fue uno de los retratistas más importantes y prolíficos del siglo XVII, y uno de los más brillantes en el manejo del color. Nació el 22 de marzo de 1599 en Amberes, hijo de un rico comerciante en sedas. A la edad de 11 años después de mostrar un talento artístico precoz, empezó a trabajar como aprendiz del pintor flamenco de temas históricos Hendrik van Balen. En 1618, sin haber cumplido los 19 años, fue admitido en el gremio de pintores de Amberes. Durante los dos años siguientes trabajó en el taller de Petrus Paulus Rubens en esa misma ciudad. En ese periodo sigue el estilo exuberante y dinámico de Rubens, que se manifiesta en El Prendimiento (1618?, Museo del Prado, Madrid). De 1620 a 1627 Van Dyck residió en Italia, donde fue un retratista muy solicitado y alcanzó su madurez artística. La fuerza de la pintura flamenca de su primera época se fue suavizando hasta dar paso a un estilo más elegante y solemne. En sus retratos de aristócratas italianos creó figuras idealizadas, con posturas enhiestas y orgullosas, físicos delgados y manos delicadas famosas por su expresividad. Influenciado por los grandes maestros venecianos Tiziano y Paolo Verones utilizó colores brillantes y de gran riqueza. Ningún pintor de la época superó a Van Dyck en los blancos tornasolados de los satenes, los azules suaves de las sedas o el carmesí de los terciopelos. Fue la quintaesencia de los pintores de la aristocracia y alcanzó especial fama en Génova, donde demostró una gran capacidad para plasmar a sus personajes con un parecido notable y desarrolló todo un repertorio de tipos de retratos que posteriormente le serían de gran utilidad en la corte de Carlos I de Inglaterra. Entre 1627 y 1632 regresó a Amberes, donde realizó retratos y cuadros religiosos. En 1632 se instaló en Londres como pintor de corte de Carlos I, que le nombró caballero poco después de su llegada. Retrató a gran parte de la aristocracia inglesa de la época y su estilo se tornó más suave y luminoso, con una pincelada menos cargada y mayor cantidad de toques de luz dorados y plateados. En algunos casos sus retratos muestran cierta rapidez y superficialidad en la realización, debido a la urgencia de ejecución para poder hacer frente al aluvión de encargos que recibía. En 1635 pintó su obra maestra, Carlos I como cazador (Louvre, París), en donde el monarca aparece de pie en una postura que realza su altiva elegancia. En el Museo del Prado se conserva una amplia muestra de sus obras, destacando los retratos de Sir Endimion Porter y Van Dyck, el del pintor Martin Ryckaert y un retrato ecuestre de Carlos I. Van Dyck fue uno de los pintores más influyentes del siglo XVII. Renovó el estilo flamenco y fundó la escuela inglesa de pintura, Joshua Reynolds y Thomas Gainsborough, retratistas pertenecientes a dicha escuela, fueron sus herederos artísticos

Tintoretto

El día exacto en que el famoso pintor Jacopo Robusti, más conocido como Tintoretto, vino al mundo se desconoce. El mes de su nacimiento se calcula aproximadamente sobre finales de septiembre o principios de octubre. El último indicio relativo a esta significativa fecha es el año en que nace. Aunque el acta de bautismo sufrió el demoledor efecto de las llamas de un incendio, los estudiosos aceptan 1518 como el año correcto. Estos datos han sido deducidos de la partida de defunción del artista italiano: "muerto Jacopo Robusti, llamado Tintoretto, a la edad de 75 años y ocho meses". Este documento desmiente las fechas aportadas por sus biógrafos Ridolfi y Borghini, 1512 y 1524, respectivamente.Parece que Jacopo nace en la ciudad de Venecia como se desprende de los datos añadidos en la firma de algunas de sus obras "Iacobus Tentoretvus, pictor venectivs". El artista no se separa de esta urbe en la que transcurre toda su vida. Sin duda, Venecia está íntimamente ligada a la figura de este genio cuya obsesión es cubrir cada uno de los muros que alberga esta ciudad con alguna de sus inimitables obras.La profesión de su padre, Giovanni Battista Robusti, es muy significativa en la vida del pintor veneciano. Giovanni es tintorero de telas. Y así queda probado a través de un documento escrito en latín en 1544: "filius ser Baptisti, tinctori". Esta dedicación de su padre marcará al joven Jacopo no sólo por su aproximación al color sino también porque el apodo con el que es conocido en la Historia del Arte esta relacionado con la ocupación paternal: Tintoretto.El artista decide encaminar sus pasos hacia la pintura y, según narran sus biógrafos, entra como aprendiz en el taller de Tiziano. Este dato está considerado por los estudiosos actuales como poco probable. Parece más razonable que el artista aprendiese la difícil técnica de la pintura del siglo XVI en algún taller veneciano. Por tanto, entre los datos biográficos que se desconocen del pintor, se puede incluir éste. La imaginaria de los viejos biógrafos ha sustituido este vacío con la figura del más importante pintor contemporáneo de Tintoretto, Tiziano.En todo caso, el aprendizaje de Jacopo Robusti, con dosis de autodidacta, es breve. Su amigo Andrea Calmo dice de Tintoretto: "en el poco tiempo que has sido discípulo aprendiste más que cien que se dicen maestro". De hecho, documentos de la época prueban que el pintor se independiza enseguida y que se instala como maestro a temprana edad. Así, con 21 años, firma como: "maestro Giacomo (Giacopo, Jacomo o Jacopo), pintor en el campo de San Chassan".Por tanto y como se deduce del escrito anterior datado en 1539, Jacopo vive en campo San Casiano, un barrio de la ciudad de los canales, a finales de la década de los treinta. Sin embargo, no será ésta su residencia definitiva, pues nueve años después aparece vinculado a la parroquia de San Marcial, donde se establece durante algún tiempo.
Un acontecimiento importante transcurre en la vida del pintor. Tintoretto conoce a una atractiva joven con quien contrae matrimonio en 1550. La esposa del artista se llama Faustina Episcopi y es la hija de un distinguido miembro de la Escuela de San Marcos. Esta institución de carácter benéfico es uno de los lugares donde Jacopo Robusti deja su impronta para la posteridad.
El padre de la joven es Marco Episcopi, decano de esta Escuela en 1536 y guardían mayor de la misma en 1547. Este hombre encarga al veneciano la ejecución de un cuadro para esta institución en 1548. Se desconoce si la relación con Faustina es anterior o posterior a este trabajo, pero tras su realización el éxito sonríe al artista.Una vez finalizado el lienzo, titulado "San Marcos libera al esclavo" (arriba), Tintoretto, por un lado, se casa con la hija de un hombre influyente y, por otro, recibe importantes encargos pues la belleza de dicha obra, que no pasa desapercibida para los venecianos, corre de boca en boca. El propio Pietro Aretino, famoso crítico italiano, elogia en una carta, datada en 1548, las cualidades del artista.Cuatro años después de contraer matrimonio, el pintor vuelve a cambiarse de residencia y se sabe que, en 1554, está viviendo de alquiler en una casa del barrio de San Marcial.La pareja va a compartir su nuevo hogar con sus numerosos hijos, los cuales no tardarán en llegar. El primero miembro de la prolífera descendencia de Tintoretto es Giovanni Battista, de quien se desconoce la fecha de nacimiento. La falta de referencias sobre el primogénito de la familia a lo largo de la vida del artista hace suponer que pudo fallecer a temprana edad.El siguiente descendiente del pintor es una niña, Marietta, que nace en 1556, aunque algunos autores como Ridolfi aseguran que la fecha de nacimiento es 1560. Esta joven es la preferida del pintor, posiblemente por el talento artístico que su padre apreció en ella. Marietta, al igual que sus futuros hermanos, también encamina sus pasos hacia la pintura y es conocida como la Tintoretta. Sobre 1560 nace el tercer hijo del matrimonio, Domenico y al año siguiente, Marco. Otra niña, Perina, viene al mundo dos años después.La actividad pictórica del artista es muy intensa. Además de los numerosos encargos, el pintor recibe varios nombramientos institucionales que pueden considerarse fruto de su arduo trabajo y merecido reconocimiento de su labor. Tintoretto es nombrado en 1563, junto con el Veronés, jurado de la comisión que escogerá los mosaicos que adornan la Basílica Marciana.
Más tarde, en 1565, es admitido como cofrade en la Escuela de San Rocco. De los más de 100 miembros que participaron en la eleccion, tal sólo 19 votaron en contra. Un año antes, Tintoretto había protagonizado en esta institución un curioso incidente durante su participación en un concurso. Aunque las reglas del mismo exigían la presentación de bocetos para escoger el mejor. Tintoretto apareció con el cuadro terminado, "San Roque en gloria", y para evitar conflictos lo donó a esta Escuela.El veneciano es llamado en 1566 para formar parte de la Academia de Pintura de Florencia. Tiziano y Palladio, entre otros, son elegidos también para tan insigne nombramiento.Las buenas noticias prosiguen con otra de carácter familiar. Otra niña alegra los días de padre del famoso pintor. Ottavia nace en 1570 y al igual que su segunda hermana, ingresará como monja en el monasterio veneciano de Santa Ana.
Dos acontecimientos importantes suceden en la ciudad de los canales en 1574. El primero es personal: el pintor decide mudarse de residencia. Tintoretto adquiere una casa sencilla a través de su suegro en 1574 en las proximidades de la iglesia de Santa María dell'Orto, situada en un barrio popular.El segundo es profesional: Venecia recibe la visita de Enrique III, rey de Francia y se manda a dos pintores importantes, Tintoretto y el Veronés, ejecutar varios cuadros para la ocasión.El apego de Jacopo Robusti a su tierra llega hasta el punto de que con seguridad sólo realiza un viaje que le aleja durante unos días de Venecia. Así, en 1580, con motivo de la colocación de unos cuadros ejecutados de su mano para el Palacio ducal de Gonzaga en la ciudad de Mantua es invitado a desplazarse hasta esta localidad italiana. El pintor acompañado de su esposa visita Mantua en el mes de septiembre. El unido matrimonio tiene otra hija en 1585, a la que llaman Lanza y más tarde, aunque se desconoce la fecha, nace su último descendiente, otra joven llamada Altura. Desgraciadamente, la muerte acecha a uno de los hijos del pintor, al preferido de todos ellos, a Marietta. La joven fallece con 30 años en 1590. El pintor sufre en silencio la pérdida de esta hija, a la que llamaban la Tintoretta, y en la que había puesto gran parte de sus ilusiones en la continuidad del taller y en sus dotes innatas para la pintura.La muerte de Marietta anuncia la suya propia. Tan sólo cuatro años separan las dos fatídicas fechas. Pocas cosas acontecen en este breve período de tiempo. Tan sólo destacar, además del número de cuadros que pinta en estos últimos años, su nombramiento en 1592 como cofrade de la Escuela del Mercanti.La vida de Tintoretto llega a su punto y final en 1594. Unas fiebres afectan a su salud. Su cuerpo de 75 años resiste con dificultad este sufrimiento. El 30 de marzo, Tintoretto redacta su testamento donde escribe: "Por la gracia de Dios, sano de entendimiento y alma, pero enfermo de cuerpo...". Dos meses después abandona este mundo según se recoge en el acta de defunción conservado en la iglesia de San Marcial: "Día 31 de mayo de 1594: muerto Jacopo Robusti, llamado Tintoretto, a la edad de 75 años y ocho meses, enfermo de fiebre quince días". El pintor es enterrado en la iglesia de Santa María dell'Orto, acompañado de su hija y rodeado de las obras hechas de su mano para esa parroquia, que es panteón familiar del artista.